Muchas tiendas fijan el precio del cambio de pantalla mirando lo que cobra la tienda de al lado y quitando unos euros. Parece lo más seguro, pero deja fuera las cifras que deciden si una reparación da dinero: lo que te costó de verdad la pieza, cuánto se tarda en hacer el trabajo, cada cuánto vuelven las pantallas y lo que cuesta mantener el negocio abierto.
Esta guía te enseña a calcular el precio de tus reparaciones a partir de tus propios costes. Tendrás una fórmula que sirve para cualquier modelo, un ejemplo resuelto con la pantalla de un iPhone 18 Pro y una checklist para que tu lista de precios siga siendo realista aunque cambie el coste de las piezas.
Por qué los cambios de pantalla pierden dinero sin que te des cuenta
Los cambios de pantalla suelen perder dinero por cinco vías:
- La pieza cuesta más de lo que pone en la factura. El envío, los descuentos, los impuestos que no puedes recuperar y alguna pieza que sale defectuosa nada más abrirla cambian lo que de verdad has pagado.
- Se subestima el tiempo de reparación. El trabajo de 30 minutos se convierte en 50 con un marco que se resiste, la limpieza del adhesivo, las pruebas y la entrega.
- Los retornos en garantía no entran en el precio. Fallos del táctil, píxeles muertos o una pantalla que se levanta suponen una segunda pieza y más tiempo de reparación, normalmente sin cobrar nada.
- Se olvidan los gastos fijos. El alquiler, los sueldos, las herramientas, el software y las comisiones de las tarjetas tienen que salir de cada reparación, no solo de los días con más trabajo.
- Los descuentos se escapan en el mostrador. Un descuento de “cliente habitual” aquí y otro allá suman rápido cuando nadie lo controla.
Calcula el coste real de la pieza
Empieza por el coste real de adquisición: lo que te ha costado que la pieza llegue a tu banco de trabajo. Es decir, el precio del proveedor, más tu parte del envío, más los impuestos que no puedas recuperar, menos cualquier descuento.
Después, añade un pequeño margen para las piezas que fallan. Si ves que aproximadamente una de cada 20 unidades de una pantalla concreta sale defectuosa o se rompe al montarla, súmale un 5 % a su coste. Usa tus propios datos, no una estimación a ojo.
Pongamos que compras cinco pantallas de Galaxy S26 por 440 € y pagas 20 € de envío:
- Coste real por pantalla: (440 € + 20 €) ÷ 5 = 92 €
- Margen por fallos (una de cada 20): 92 € × 5 % = 4,60 €
- Coste de la pieza para el cálculo: unos 97 €
Si tienes en stock más de una calidad para un mismo modelo, calcula el coste de cada una por separado y dale a cada una su propio precio.
Ponle precio al tiempo de reparación
El tiempo de reparación es el coste que más se suele cobrar de menos. Calcula una tarifa por hora para tu negocio:
- Suma tus gastos de funcionamiento mensuales: alquiler, sueldos, suministros, herramientas, software y seguros.
- Calcula las horas que tu equipo dedica de verdad a reparar cada mes. Cuenta horas de banco de trabajo, no horas de apertura.
- Divide la primera cifra entre la segunda.
Por ejemplo, con 6.000 € al mes de gastos de funcionamiento y dos técnicos que hacen unas 120 horas productivas de reparación cada uno, salen 6.000 € ÷ 240 = 25 € la hora. Eso es lo que te cuesta una hora de trabajo técnico antes de sumar ningún beneficio.
A continuación, cronometra el trabajo de principio a fin: recepción, diagnóstico, reparación, pruebas, limpieza y entrega. Mide tres o cuatro reparaciones de cada modelo habitual y quédate con la media.
La fórmula para calcular el precio de un cambio de pantalla
Con el coste de la pieza y la mano de obra resueltos, la fórmula es sencilla:
Precio sin impuestos = coste de la pieza + (tiempo de reparación × tarifa por hora) + reserva para garantía + beneficio
La reserva para garantía cubre los retornos. Si más o menos una de cada 25 pantallas de un modelo vuelve en garantía, cada retorno te cuesta otra pieza y otra hora. Repártelo entre todos los trabajos dividiendo (pieza + mano de obra) entre 25.
Aquí tienes un ejemplo resuelto para la pantalla de un iPhone 18 Pro. Las cifras son orientativas, así que sustitúyelas por las tuyas:
| Concepto | Importe |
|---|---|
| Coste real de la pieza | 130,00 € |
| Tiempo de reparación (1 hora a 25 €) | 25,00 € |
| Reserva para garantía ((130 € + 25 €) ÷ 25) | 6,20 € |
| Beneficio objetivo | 45,00 € |
| Precio sin impuestos | 206,20 € |
Podrías redondearlo a 209 €. Bajarlo a 199 € queda más bonito, pero regalas 7 € en cada reparación. Suma los impuestos cuando correspondan: cómo tributan las reparaciones depende de dónde tengas el negocio, así que consúltalo con tu gestor.
Ahora compáralo con el mercado. Si tu cifra está muy por encima de los precios de tu zona, no la bajes sin más. Revisa los datos de partida: un proveedor con mejores precios, otra calidad de pieza, herramientas más rápidas o una segunda opción más económica. Si tu cifra está por debajo del mercado, quizá tengas margen para cobrar más.
Crea una lista de precios por modelo y calidad
Unos buenos precios de reparación se apoyan en una lista que puedas mantener al día. Créala una vez y hazlo bien:
- Apunta los modelos que más reparas, como iPhone 18 Pro, iPhone Duo, Galaxy S26 y Pixel 11, y también los modelos más antiguos que siguen entrando cada semana.
- Para cada modelo, anota las calidades de pieza que tienes en stock y el coste real de cada una.
- Registra el tiempo medio de cada tipo de reparación.
- Aplica la fórmula y redondea a precios limpios.
- Deja por escrito qué incluye cada precio: el periodo de garantía, las pruebas y cualquier extra, como un protector de pantalla.
Ofrecer dos opciones suele funcionar mejor que una. Un cliente con un Pixel 11 puede elegir entre una pantalla más económica y otra de calidad original, siempre que le expliques la diferencia con palabras sencillas: cuánto se parece a la original en aspecto y tacto, y qué garantía das con cada una.
Protege el precio en el mostrador
Un buen precio se te puede escapar en el mostrador. Unos cuantos hábitos lo protegen:
- Da el presupuesto antes de abrir el teléfono y anótalo en la orden de reparación. Si en el diagnóstico aparecen más daños, como un marco doblado o un conector dañado, llama al cliente antes de seguir.
- Pide un anticipo cuando tengas que encargar una pieza expresamente, para no quedarte con stock que nadie viene a recoger.
- Haz bien la recepción del dispositivo. Una checklist previa a la reparación y fotos del estado del equipo evitan discusiones por averías que ya estaban antes de empezar.
- Fija límites de descuento. Decide quién puede hacer descuentos y hasta cuánto, y cúmplelo.
- Pon por escrito las condiciones de tu garantía. Indica qué cubre, como el fallo de una pieza, y qué no, como un golpe posterior o los daños por líquido. Los derechos de garantía de los consumidores varían de un país a otro, así que revisa la normativa del lugar donde trabajas antes de redactar tus condiciones.
Revisa tus precios cada mes
Una vez al mes, repasa esta checklist:
- ¿Algún proveedor ha cambiado el precio de una pantalla que tienes en stock?
- ¿Qué modelos han vuelto en garantía y con qué frecuencia?
- ¿El tiempo de reparación real se acerca al que incluiste en el precio?
- ¿Cuál ha sido el margen real por reparación: precio cobrado menos coste real de la pieza?
- ¿Cuánto se ha regalado en descuentos y quién los ha hecho?
- ¿Qué tipos de reparación generan más ingresos y cuáles apenas cubren costes?
Si un modelo sigue perdiendo dinero, cambia el precio, la pieza o el proveedor.
Cómo te ayuda Phonesol
Phonesol es un software de reparaciones y TPV creado para tiendas de móviles, y reúne la mayoría de estas cifras en un solo lugar. Cuando añades una pieza a una orden de reparación, sale del stock con su coste, así que ves el margen de cada trabajo al momento.
Los costes de compra pueden incluir impuestos, envío y descuentos, de modo que el coste de pieza que ves es el coste real de adquisición. El historial de precios por proveedor te muestra cuándo se encareció una pieza. Puedes cobrar anticipos en la recepción, usar una checklist previa a la reparación con fotos del estado del equipo, guardar los datos de garantía en el historial de cada dispositivo y fijar límites de descuento por rol, con un PIN de encargado para los descuentos mayores.
A final de mes, los informes te muestran los ingresos por tipo de reparación, las piezas usadas y la actividad de cada técnico, y tus gastos entran en el cálculo del beneficio, para que veas qué reparaciones se ganan su sitio.
Pruébalo en tu tienda
Phonesol cuesta desde 49 €/mes (precios sin impuestos) y la mayoría de los equipos aprende a usarlo en una hora, más o menos. Pruébalo gratis durante 14 días, sin tarjeta, o reserva una demo para ver cómo gestiona tus propias reparaciones.